EL EX CONCEJAL PABLO HERNÁNDEZ PUBLICO UNA CARTA ABIERTA A DOS AÑOS DE SU DETENCIÓN “Soy inocente” .

 

En el día de la fecha se cumplen dos años en que estoy privado de mi libertad y como sostengo desde el primer día sigo gritando a los cuatro vientos MI INOCENCIA. Ha pasado mucho tiempo desde aquel lunes dónde una determinación injusta y desmedida de un juez me arruinó la vida enviándome a un lugar donde nunca debí haber ingresado y si bien esa mañana colaboré con la justicia respondiendo todas las preguntas que me realizaron me sorprendió la resolución dictaminada. Mirándo al juez a los ojos y confiando en la justicia le solicite que busque a los verdaderos responsables, a lo cual me respondió “para eso están sus abogados” entonces respondí “Usted se está equivocando de persona” y como cita San Agustin “ERRAR ES HUMANO PERO PERSEVERAR EN EL ERROR ES DIABOLICO”

Nunca me interpuse al accionar de la justicia, pero siempre confiando de que se busque la VERDAD, la cual todavía estoy esperando, estuve 572 días encerrado en la cárcel siendo inocente, no sólo arruinaron mi vida y mis sueños, también la de mi familia y mis amigos. Pase por cosas horribles, quienes me conocen desde siempre me llamaban llorando por esta injusticia. Toda la vida en los ámbitos que he participado lo he hecho con responsabilidad y honestidad. He sido perjudicado porque se ha confundido mi actividad política, dónde me destaqué por involucrarme en los problemas de los vecinos y de los militantes intentando buscarles una solución afrontando cuando era necesario los gastos de mi bolsillo, muestra de eso es que en mis 25 años de militancia nunca perseguí el bienestar personal.

En un comienzo pensé que la confusión se aclararía enseguida si la justicia hacía las cosas bien, pero ante cada pedido solicitado, este era rechazado. También estando encerrado vi expresarse a una funcionaria nacional victoriando mi encierro colocándome en un mundo totalmente ajeno ya que no tengo relación alguna con lo que se me acusa. Mis días en la unidad penal fueron muy difíciles, lejos de mi familia y de mi historia de vida, quiénes quisieron hacerme daño vaya si lo lograron. Todavía no entiendo como hice para sobrevivir, talvez fue el amor de mi familia y mis amigos y la esperanza de un juicio justo dónde se llegue a la verdad y se condenen a los verdaderos culpables.

Tuve un juicio que duró 103 días donde el tribunal tuvo ante si muestra suficiente de mi inocencia dónde declaré respondiendo todas las preguntas, mis abogados el Dr. Emilio Fouces y la Dra. Milagros Serra Cullen explicaron punto por punto con la verdad, que nada tenía que ver con lo que se me acusaba y que no había ninguna prueba que me incrimine, quedo claro que mi relación fue solo política con los verdaderos responsables de infringir la ley, actividad que desconocía y por lo cuál nunca forme parte y ni siquiera se me propuso. En el día de la última palabra uno de los imputados el cuál fue arrestado en la casa de la señora Lemos le pidió a ésta que diga la verdad y que el verdadero Pablo era otra persona, a quién mencionó con nombre y apellido. Además de las declaraciones del principal imputado que desde la etapa de instrucción sostuvo que los funcionarios éramos inocentes y que la relación fue solo política. Si bien confiaba en la honorabilidad de los integrantes del tribunal me hizo un poco de ruido el por qué a la sra Lemos le dieron la última palabra en el último lugar, siendo ella la principal acusada de la segunda causa, donde mencionó que previamente había tenido una reunión con la presidenta del tribunal dónde le dijo que “Pablo era un boludo”. El día 25 de diciembre pude haber muerto cuando prendieron fuego el pabellón en el cual estaba alojado, dónde perdí todas mis pertenencias y si bien se me otorgó arresto domiciliario porque mi vida corrió peligro, en la sentencia nunca se pidió a los fiscales que busquen los responsables, como si se pidió que se investigue a Patricia Bullrich por pedir que se sacrifique a los funcionarios. Ese día llegue confiado con la frente en alto que se iba a decretar mi inocencia.

A pesar de todo lo que he sufrido quiero seguir confiando en la justicia, y espero que en Casación se llegue a la verdad. Porque ninguna mentira puede durar para siempre. –

Hector Pablo Hernandez.

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